Blefaroplastia: cirugía de párpados superior e inferior

24/07/2024

La blefaroplastia, o cirugía de párpados, es una de las intervenciones que más satisfacción produce en relación a lo poco agresiva que es. Cambia mucho la expresión con muy poca cirugía. Te explico en qué consiste, cuándo tiene sentido y qué puedes esperar de verdad.

Qué es exactamente

Consiste en retirar el exceso de piel y, cuando procede, de grasa o músculo de los párpados. Puede hacerse en el párpado superior, en el inferior o en ambos a la vez.

Blefaroplastia superior. La incisión se hace siguiendo el pliegue natural del párpado, de modo que queda oculta cuando abres el ojo. Corrige el exceso de piel que cae sobre la pestaña.

Blefaroplastia inferior. Trata las bolsas y el exceso de piel bajo el ojo. Según el caso, la incisión va justo por debajo de la línea de pestañas o por dentro del párpado, sin cicatriz externa.

No siempre es una cuestión estética

Conviene decirlo, porque mucha gente no lo sabe: cuando el exceso de piel del párpado superior es importante, llega a invadir el campo visual. La paciente lleva años levantando las cejas de forma inconsciente para ver mejor, y a menudo asocia a otra cosa la sensación de pesadez o el dolor de cabeza al final del día.

En esos casos la blefaroplastia es funcional, no solo estética. Es una de las razones por las que vale la pena que un párpado caído lo valore alguien que opere párpados.

Cómo es el proceso

Se realiza habitualmente con anestesia local y sedación, de forma ambulatoria: entras y sales el mismo día. La duración depende de si se operan los dos párpados o uno.

Después conviene aplicar frío las primeras horas, dormir con la cabeza elevada y evitar el esfuerzo físico. Los puntos se retiran en pocos días. El hematoma y la hinchazón son la norma, no una complicación, y son lo que más impresiona los primeros días.

Riesgos que hay que conocer

Es una cirugía segura, pero es cirugía. Los riesgos incluyen sequedad ocular persistente, asimetrías, cicatrización desfavorable y, con poca frecuencia, alteraciones en la posición del párpado inferior. La forma de minimizarlos es una indicación bien hecha y una técnica conservadora: retirar de menos y poder ajustar es siempre mejor que retirar de más.

Quién es buen candidato

  • Exceso de piel en el párpado superior, con o sin repercusión en la visión.
  • Bolsas en el párpado inferior que no mejoran con descanso ni con tratamiento médico.
  • Buen estado de salud general y expectativas realistas.

Hay una cosa que la blefaroplastia no hace: no elimina las arrugas de expresión de alrededor del ojo ni levanta la ceja. Son problemas distintos, con soluciones distintas. Si lo que te molesta son las patas de gallo, esta no es tu cirugía, y es mejor saberlo en la consulta que en el quirófano.

Recuperación realista

La mayoría de pacientes puede volver a hacer vida social en una o dos semanas, cuando el hematoma se ha reabsorbido lo suficiente para taparlo con maquillaje. La cicatriz pasa por su proceso normal y tarda meses en madurar: al principio es rosada y va palideciendo.

Es habitual notar sequedad ocular, sensación de tirantez o visión algo borrosa las primeras semanas. Suele ser transitorio.

Si te ves los párpados caídos, tienes bolsas que no se van o notas que la mirada te pesa al final del día, lo primero es valorar si el problema es de piel, de grasa, de ceja o de varias cosas a la vez. Pide tu cita en el 666 682 710 y hablamos.

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