30 abril, 2017

Un tercio de las mujeres españolas no se sienten a gusto con su pecho

drvernetta.com
Un tercio de las mujeres españolas no se sienten a gusto con su pecho

El reciente estudio de la empresa Allergan revela que una de cada tres españolas no está satisfecha con la forma o tamaño de sus pechos.

El mismo estudio indica que un 10% de las mujeres de nuestro país están pensando en realizarse una cirugía estética mamaria y que el 80% de ellas lo harían por sentirse mejor consigo mismas mientras que un 20% lo harían por contentar a sus parejas o por presión social.

Otros datos interesantes que se desprenden de este trabajo son precisamente los que tienen que ver con esta percepción, cánones de belleza o presión social. Y es que un 94% de las mujeres encuestadas afirma respetar el deseo de otra de operarse para sentirse mejor pero un 23% reconoce haber criticado a alguna paciente tras someterse a este tipo de cirugías. Y es precisamente esta sensación de “ser juzgadas” una de las principales preocupaciones de las mujeres al someterse a un aumento de pecho (según el 44% de las encuestadas).

Este estudio resulta muy interesante por varios motivos:

  1. Un gran porcentaje de mujeres en nuestro país se siente a disgusto con su pecho. Este es un problema de “fácil” solución puesto que las intervenciones de cirugía estética de las que disponemos en la actualidad son capaces de ofrecer a cada mujer una opción personalizada, natural y segura de mejorar su imagen.
  2. La mayoría de mujeres se operaría para sentirse a gusto consigo misma independientemente del deseo de sus parejas o de la presión social. Sin embargo, “el qué dirán” sí es un motivo para no operarse.

Siempre hacemos hincapié en la importancia de buscar una buena clínica y un buen cirujano para someternos a cualquier cirugía estética.

Una intervención de este tipo no debe tomarse a la ligera ni frívolamente. Sin embargo, una cirugía que es capaz de solucionar un problema de salud que siente un tercio de la población femenina desde luego debe tomarse en serio y la sociedad debe dejar de considerarla como un capricho o algo “sin importancia real”. Y es realmente un problema de salud tal y cómo lo define la OMS (La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y también social, no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia).

Como cirujano plástico, siempre me produce una gran satisfacción personal cuando una paciente me transmite su gratitud e ilusión tras su cirugía. Muchas de ellas me explican cuánto deseaban esa cirugía y el tiempo que tardaron en tomar la decisión, a menudo, por culpa de la preocupación de sentirse juzgadas. Una vez compruebo los resultados a nivel de autoestima y satisfacción que experimentan mis pacientes, me reafirmo en la idea de que se trata de intervenciones que realmente ayudan a mejorar la vida de las mujeres.

Ninguna intervención estética es “necesaria” u “obligatoria”, cada mujer debe sentirse cómoda con su imagen, ya sea con un pecho grande o pequeño. Los cánones estéticos y la presión social deberían tener un efecto mínimo sobre nuestra percepción de nosotros mismos pero tampoco deberían afectarnos a la hora de decidir mejorar nuestra imagen.

Por lo tanto, quizás es hora de empezar a ver este tipo de intervenciones como lo que realmente son: el medio para mejorar una de las preocupaciones más frecuentes entre las mujeres, sin frivolidades, sin necesidad de sentirse juzgadas; pero siempre con responsabilidad, en manos de clínicas y profesionales preparados, que puedan diagnosticar y comprender el problema de cada mujer para ofrecerle el tratamiento más adecuado, seguro y favorecedor.