11 abril, 2017

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Imagen del programa “Chapuzas Estéticas” (Botched) con los cirujanos plásticos Dubrow y Nassif

 El precio y la seguridad en cirugía estética

Hace poco, una de las lectoras de Barcelona Divina nos preguntaba por qué la intervención de lífting facial resultaba “tan cara” y “por qué había algunos médicos NO cirujanos plásticos” que la ofrecían a mejor precio.

 

Otra paciente nos hablaba hace poco sobre el programa de TV “Chapuzas Estéticas” y nos preguntaba cómo era posible que se produjesen resultados tan desastrosos en algunos casos.

 
Ambas cuestiones tienen la misma respuesta: La cirugía estética tiene buenos resultados y resulta costosa cuando la realizan expertos cualificados en clínicas del máximo nivel. Si la cirugía estética se realiza en centros de bajo nivel y por cirujanos inexpertos o sin la titulación adecuada, resulta barata pero puede tener consecuencias importantes sobre nuestra imagen y sobre nuestra salud.
 
Ésta es una cuestión de la que podríamos hablar mucho, puesto que hay dos puntos importantes a tratar (nos centraremos en el caso del líting facial a modo de ejemplo):
 
Por un lado, los gastos inherentes a este tipo de cirugía como son las horas de quirófano (entre 4 y 6 horas), los días de estancia hospitalaria (habitualmente 2 días), además de los honorarios de todo el equipo que debe participar en esta cirugía (cirujano principal, anestesista, cirujanos ayudantes, enfermera instrumentista y enfermeras circulantes y enfermera de anestesia).
 
Cabe decir que esta intervención no debería realizarse en cualquier centro médico ya que se requiere de un equipamiento adecuado tanto a nivel de quirófanos como de hospitalización y, además, es muy conveniente que la clínica cuente con una unidad de cuidados intensivos por si hubiese cualquier problema. Estos requisitos son importantes para que la intervención sea un éxito y para que la recuperación sea completa, indolora y rápida.
Por lo tanto, es evidente que los centros médicos que cumplen con estos requisitos son pocos y suelen ser caros dado su nivel.
 
Y, por otro lado, tenemos al cirujano principal que realiza la cirugía. Ya hemos comentado otras veces que este tipo de intervención debe realizarla un cirujano plástico, reparador y estético, que es el que tiene la formación adecuada para acometer un lifting facial con garantías. Los llamados “cirujanos estéticos” o “cirujanos cosméticos” (unos 10.000 ejerciendo en nuestro país) son médicos sin titulación oficial para realizar intervenciones cirugía estética; este “título” es un nombre que ellos mismos se otorgan pero que no tiene ningún componente legal ni oficial.
 

Resulta evidente que una intervención realizada por un profesional sin formación va a resultar siempre más económica que cuando acudimos a un cirujano plástico. Sin embargo, poniéndonos en manos de uno de estos “cirujanos estéticos” estaríamos comprometiendo no solamente nuestra imagen, sino también nuestra salud.

Por último, también existen “chapuzas estéticas” en casos de gente que puede permitirse pagar por un buen cirujano pero que tienen un problema psicológico que les lleva a buscar pacerse a su actor o cantante favorito, etc… En ese caso, un buen profesional debe rechazar al paciente y ayudarle a buscar ayuda para su trastorno. Intervenir a uno de estos pacientes a menudo termina en múltiples cirugías que nunca terminan de satisfacerle. Por tanto, también en estos casos, la elección de un buen cirujano es la clave.
 
En resumen, cuando decidamos someternos a una intervención de cirugía estética, siempre debemos asegurarnos de que nuestro cirujano sea un Cirujano Plástico con su titulación correctamente homologada en España (algunos médicos con el título de cirujano plástico obtenido en el extrangero tampoco están acreditados para ejercer como tales en nuestro país).
 
Si, además, nos estamos sometiendo a una intervención compleja como un lífting facial, es conveniente elegir una clínica que cuente con las mejores instalaciones. Cuando hablamos de nuestra salud, muchas veces es mejor no someternos a una intervención que hacerlo de forma “low-cost”.