18 octubre, 2015

www.drvernetta.com

 

Como prometimos en posts anteriores, empezamos nuestro repaso a la cirugía de la mirada hablando de una de las operaciones más celebradas y agradecidas de la cirugía plástica.

La blefaroplastia superior es, junto a la otoplastia, posiblemente la intervención con mejor relación dificultad/éxito de toda la cirugía estética.

Esta intervención consiste en eliminar la piel sobrante del párpados superior y, habitualmente, también la bolsa grasa a este nivel.

Esta cirugía puede hacerse sin ningún problema bajo anestesia local y sin ingreso por lo que los costes pueden abaratarse bastante.

Se trata de una intervención de apenas 45 minutos tras la cual el paciente puede marcharse a casa sin problema. Los puntos se retiran al cabo de una semana y puede recuperarse el ritmo de vida habitual a partir de ese mismo momento.

Además, el postoperatorio no es en absoluto doloroso pero sí es necesaria la utilización de una serie de colirios para mejorar el confort durante los primeros días.

Los resultados suelen ser excelentes y el nivel de “sacrificio” que se requiere por parte del paciente es muy bajo, con una recuperación muy rápida. Los ojos aparecen rejuvenecidos desde la primera semana, con una mirada más limpia y alegre. Además, las complicaciones en esta cirugía son prácticamente inexistentes y las cicatrices quedan oculta en el pliegue natural del párpado superior.

En muchos casos, además, el exceso de piel en el párpado superior no es solamente una cuestión estética sino médica. Esto es así porque un párpado caído puede suponer una dificultad en la visión e, incluso, un problema corneal porque las pestañas lleguen a rozar con el globo ocular (triquiasis).

Por todo ello, se trata de una intervención muy recomendable cuando se empiece a notar un exceso de piel a este nivel.

Los resultados, como hemos comentado, son casi siempre excelentes aunque debemos tener en cuenta un pequeño detalle: hay pacientes con un peso importante en el párpado superior cuyo problema no radica en la piel del párpado si no en un nivel excesivamente bajo de sus cejas. En estos casos debemos asociar un procedimiento de suspensión de la ceja además de la blefaroplastia.