25 Octubre, 2015

www.drvernetta.com

La blefaroplastia inferior es una técnica bastante más compleja que la blefaroplastia superior pero el efecto rejuvenecedor que produce en el rostro es espectacular.

En el párpado inferior podemos tener básicamente dos problemas: un exceso de laxitud en la piel y un exceso de bolsas grasas.

Si el problema es un exceso de bolsas pero la piel presenta una buena elasticidad, la solución es sencilla puesto que pueden eliminarse estas bolsas a través de una pequeña incisión en la conjuntiva ocular (vía transconjuntival) o en la piel (vía percutánea). Estas incisiones son tan pequeñas que resultan invisibles en unos días.

Si el problema es un exceso de laxitud en la piel, será necesario realizar una blefaroplastia transcutánea, es decir, recortando toda la piel sobrante y tensando bien el párpado para que quede firme y estirado. Esta técnica deja una cicatriz a lo largo del reborde de las pestañas pero que resultará prácticamente imperceptible en uno o dos meses.

Todas estas técnicas pueden realizarse de forma aislada o combinada según el caso. Habitualmente pueden hacerse bajo anestesia local y sin ingreso. Los puntos se retiran en una semana y la recuperación suele ser muy rápida aunque es habitual que se produzcan más moretones que con la blefaroplastia superior.

En definitiva, la blefaroplastia inferior es otra técnica relativamente sencilla con unos resultados espectaculares en cuanto a rejuvenecimiento facial.