9 Agosto, 2017

drvernetta.com
Durante los meses de verano es cuando muchas pacientes toman la decisión de someterse a un aumento de pecho. Es muy frecuente que, en cuanto termina la temporrada de sol, la consulta se llene de mujeres que solicitan información para realizarse esta cirugía en otoño.
Es importante acudir a un especialista que pueda ofrecerte un tratamiento 100% personalizado ya que cada mujer es distinta, parte de unos tejidos distintos y tiene unos deseos distintos para el resultado final.
En los últimos tiempos han proliferado las clínicas de estética low cost, centradas casi en exclusiva en la mamoplasia de aumento. En muchas de ellas cuentan con cirujanos plásicos titulados (aunque la mayoría son especialistas con poca formación que trabajan en estos centros para adquirir experiencia) pero algunas de estas clínicas emplean médicos sin la titulación de cirugía plástica homologada en España, lo cual supone un riesgo para las pacientes.
Pero, dejando estos detalles de lado, la verdadera diferencia entre una clínica Low Cost y un equipo como el del Dr Vernetta es la personalización del tratamiento que sólo se consigue con la atención más exquisita, la calidad técnica y la experiencia en cirugía plástica, reparadora y estética.

Mientras que en un centro low cost todas las pacientes suelen operarse con la misma técnica, mismo plano, mismo tipo de prótesis… como si se tratase de una cadena de montaje, en nuestra consulta nos tomamos muy en serio el estudio previo de cada paciente, así como el estado de su piel, si ha dado el pecho, las medidas de su cuerpo, el estado de su glándula mamaria y, desde luego, de sus espectativas de futuro. Porque no es lo mismo si una paciente desea un escote redondeado o una caída más suave, ni es lo mismo si la paciente desea dar el pecho en el futuro, ni si una paciente desea un pecho más elevado o si quiere un resultado para toda la vida o planea cambiar sus prótesis en unos años.

Cada mujer es distinta y merece un tratamiento 100% personalizado, a medida. Porque a la hora de comprar un vestido podemos optar por comprarlo en unos grandes almacenes o bien ir a una modista o un sastre que nos confeccione un modelo único, a medida, con los mejores materiales y con unos acabados a nuestro gusto. En cirugía estética, a nuestro entender, sólo deberíamos trabajar con este segundo modelo de “hecho a medida” puesto que, al fin y al cabo, vestidos podemos comprar muchos pero aquí estamos hablando de nuestro cuerpo, único e irrepetible.