14 Mayo, 2014

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Terminamos con nuestra serie dedicada al aumento de mama con la última cuestión que debemos plantearnos antes de la cirugía: ¿qué incisión debemos usar? Esta quizás es la cuestión que más preocupa a la paciente porque busca el mejor resultado estético posible y quiere que la cicatriz sea lo más invisible que se pueda conseguir.

Básicamente, podemos usar tres incisiones distintas: por la axila, por la areola o por el surco submamario. Las tres permiten colocar el implante en el plano que hayamos decidido, pero cada una tiene sus propias ventajas e inconvenientes.

  1. Cicatriz axilar: gracias a esta incisión podemos realizar un aumento de pecho de forma muysencilla técnicamente si colocamos el implante en un plano retromuscular puro. Hacer un buen plano dual puede ser realmente complejo con esta incisión. Estéticamente la cicatriz suele quedar muy bien oculta en el pliegue de la axila, pero un 1 % de las pacientes haráncicatrices hipertróficas que son muy visibles en esta zona. Otro inconveniente de esta incisión es que solo podemos colocar prótesis redondas. Las prótesis anatómicas no pueden situarse con suficientes garantías en su posición correcta. Además, cualquier cirugía de revisión que tengamos que hacer al cabo de los años nos obligaría a hacer una nueva cicatriz en otra localización.
  2. La vía areolar: ha sido la vía más usada durante muchos años. El resultado estético suele serexcelente, pero tiene una serie de inconvenientes médicos que están haciendo que cada vez se abandone más esta incisión. Al hacer esta incisión a nivel de la areola, debemos cortar laglándula mamaria hasta llegar al plano deseado. Esto provoca que los gérmenes que pueblan de forma natural esta glándula, se adhieran a la prótesis cuando la introducimos. Además, el corte de este tejido glandular provocará quistes e infecciones en caso de que la paciente quiera dar el pecho en el futuro. Por último, la cicatriz que queda en medio de la glándula mamaria puede dificultar el estudio con mamografías.
  3. El surco submamario: la gran mayoría de cirujanos expertos en mama en todo el mundo está cambiando la antigua vía areolar por esta otra incisión. En primer lugar, la cicatriz suele ser de gran calidad y, además queda oculta bajo la propia mama. En segundo lugar, nos permite colocar el implante directamente en el plano deseado sin tener que cortar la glándula y, por tanto, sin exponer el implante a gérmenes ni dejar cicatrices en medio del tejido glandular. Como última ventaja, si realizamos esta incisión, la paciente podrá dar el pecho sin ningún riesgo.